Nuestra Historia

La Fundación

Monseñor Antonio Rasore

La Congregación:
“Sociedad Hermanas de Nuestra Señora de la Merced del Divino Maestro”


Desde el 6 de febrero de 1876 era párroco de la Merced el Padre Monseñor Antonio Rasore; quien, con nota del periódico de su propiedad, la Buena Lectura, ponía en conocimiento a los fieles que el 1 de junio de 1882 se creaba en Buenos Aires, la Sociedad Protectora de los Pobres de la Parroquia de la Merced.

Nueve mujeres figuraban en la lista; entre ellas, la Srta. Sofía Bunge, hija del Consúl Alemán en la Argentina. Con el apoyo de dicha sociedad, nuestro párroco instituyó el 3 de mayo de 1887 junto a la Merced, una escuela gratuita para niñas pobres a cargo de la Sra. Lucrecia de Díaz, sin contar con un instituto de religiosas dedicadas a la enseñanza.

Transcurrido el año 1887 y parte del siguiente, sin encontrar tal familia educadora, la Srta. Bunge pensó la idea de la fundación.

Todo quedó en secreto hasta que, acabado el curso lectivo 1888, el Padre Rasore anunció la feliz noticia. Fue así como, el 31 enero de 1889, Sofía Bunge junto con tres compañeras daban comienzo a la institución. El 28 de junio siguiente, la Srta. Bunge, al mismo tiempo que remitía al arzobispo copia del reglamento para su aprobación, solicitaba la gracia de vestir de hábito de la merced. La respuesta de Su Señoría Ilustrísima, con fecha 1 de julio, fue afirmativa tanto para el hábito como para la aprobación interina del reglamento. De esta forma, las seis postulantas tomaban la divisa mercedaria con solemne ceremonia, quedando formalmente constituida la Sociedad Hermanas Nuestra Señora de la Merced del Divino Maestro, siendo la Hermana Sofía Bunge Superiora General de la Sociedad.

Dio la aprobación definitiva a la familia religiosa y a sus estatutos el arzobispo Mariano Espinosa, el 15 de mayo de 1903. Desde aquel mismo año comenzaron a llamarse: «SOCIEDAD DE HERMANAS DE LA MERCED DEL DIVINO MAESTRO»

LA EXPANSIÓN DE LA CONGREGACION


CASA MADRE 17 de febrero de 1932, calle San Juan 1774.
QUILMES «Colegio de la Inmaculada» Se fundó el 1º de marzo de 1895
FLORES «Sagrada Familia» Se fundó en 1909.
TUCUMAN «Nuestra Señora de la Merced» Se fundó el 11º de febrero de 1914.
CORDOBA Se fundó en agosto de 1936
SAN ANDRES «Nuestra Señora de la Merced» Se fundó el 1º de marzo de1939.
ITUZAINGO «Madre Sofía Bunge» Se fundó en el año 1941.
BERAZATEGUI «Nuestra Señora de la Merced» Se fundó en 1945.

También se fundaron las siguientes sedes que con el tiempo y diferentes factores dejaron de pertenecer a la Congregación:


OLIVOS «Nuestro Hogar» Se fundó en el año 1938. Para niños de 7 a 11 años
URUGUAY “DIVINO MAESTRO”. Se fundó en 1912.-
ESPAÑA «Nuestra Señora de Pedrajas» Se fundó en 1961 Burgos
ESPAÑA «Antonio Rasore» Residencia vocacional. Burgos

Sofía Bunge - HISTORIA DEL COLEGIO

Escudo del instituto

En el año 1938, la Congregación Hermanas de la Merced del Divino Maestro decide la compra de un terreno en Ituzaingó, predio sito entre las calles Santa Rosa, Mansilla, Olazábal, Olavarría y Besares. Este terreno había sido una fábrica de ladrillos, por lo tanto, en el centro del mismo, se encontraba una laguna con patos y garzas. Más adelante fue rellenado y en el año 1940 se termina la construcción de lo que iba a ser un convento y noviciado.

A pedido de la comunidad de la zona del convento, el 15 de marzo de 1941, se inaugura la escuela primaria de 1º a 6º grado, con una sección de cada grado y una sala de jardín de infantes, con el nombre de la fundadora de la congregación: ESCUELA MADRE SOFIA BUNGE.

En marzo de 1956, a pedido de los padres de las alumnas del ciclo primario, se inaugura la sección SECUNDARIA con el nombre de INSTITUTO MADRE SOFIA BUNGE, con la modalidad de Escuela Normal Nacional, únicamente para mujeres, egresando la primera promoción de maestras en 1960.

En el año 1989, como lo solicitaba la comunidad, ya que los varones debían escoger otro establecimiento para realizar sus estudios y esto ocasionaba serios trastornos en las familias, nuestra escuela pasó a ser mixta. El Instituto Madre Sofía Bunge no se detiene y crece día a día regado con el trabajo, el amor, la fuerza y la capacidad de entrega de todo el personal, el apoyo de las familias y la labor genuina de nuestros niños y jóvenes.